Rubia de ojos y pelo del color de la madera clara, soñaba con barcos piratas y viajes a ninguna parte.
Oscilaba el lápiz entre los dedos y los números y las letras se convertían en gigantes y duendes de dientes afilados que devoraban la mina del grafito dejándolo sin punta.
Pintaba el cuaderno,miraba por la ventana y de vez en cuando y de forma distraída, le daba un sorbo a la leche con cacao.
Una noche de calor, entró un murciélago para darle un mensaje:
-¡Cuidado!,¡como no cierres la ventana por la noche, van a ponerte una mosquitera!.
Ella no le entendió del todo bien porque hablaba muy agudo y, además,su madre y su hermano se empeñaron en sacarlo de la habitación a almohadonazos antes incluso, de que ella pudiera descifrar la palabra "mosquitera".
-¡Pobre murciélago!,pensó la niña.Como no ve muy bien, no encuentra la salida (y eso que la ventana no era chiquita).
La niña se quedó dormida pensando en el misterioso mensaje y, al día siguiente, trajeron una red metálica que colocaron en la ventana.
Ella extrañada se sentó con su lápiz y papel dispuesta a interpretar lo que le decía el cielo(era su trabajo de todos los días) pero, de repente, no se veía nada.
Su mirada se entristeció tanto que no pudo tomarse ni la leche con cacao.
Es por eso que ahora, pasea las picaduras de los mosquitos con orgullo, aprendió el lenguaje de los murciélagos e incluso a hacerles gafas, nunca cierra la ventana (ni siquiera en invierno) y si te fijas bien,al fondo de sus pupilas se ven las nubes de su patio.
Precioso, poético...como tú.
ResponderEliminarPrecioso, poético...como tú.
ResponderEliminarGracias ♥
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